sábado, 16 de enero de 2016

¿Se puede estar contra el aborto y a favor de permitirlo?

"NO SÓLO ES ABORTISTA EL QUE ABORTA"


 Nadie puede juzgar a las personas, porque no sabe el grado de intención o de confusión que tuvieron al realizar un mal acto. Pero eso no impide ver y decir lo que está mal y prohibirlo si es necesario. Prohibir el crimen protege a las víctimas y a los que están tentados de cometer un mal acto, que luego sufren gravemente por las consecuencias.

 Pues bien, hay cuestiones morales que nos obligan a posicionarnos de forma absoluta, y dentro de esas hay algunas que afectan gravemente a personas inocentes, y que nos obligan a impedir, en la medida que esté en nuestra mano, que otros las cometan. Si uno dice que está en contra de la violación pero está a favor de permitir que se viole, es un mentiroso. Si uno dice que está en contra del asesinato pero está a favor de permitir que se asesine, es un mentiroso. Es una incongruencia cruel y bestial. Es, sencillamente, mentira.

 La razón es esta: el valor sagrado de la persona.Y ni siquiera hace falta ser religioso para verlo.

 Por lo mismo, uno no puede estar en contra del aborto y permitir que se aborte, es más, financiarlo con los impuestos que salen del trabajo de todos. En el asesinato de un inocente en el seno de su madre, uno, o está en contra de permitirlo, o no está en contra del aborto. Pero decir que uno está en contra del aborto y sin embargo está a favor de que se permita abortar, no es sólo incongruencia, es cinismo cruel, es mentira.

 Por tanto, no sólo es abortista el que aborta, sino el que es cooperador necesario, el que lo permite en la ley, el que está de acuerdo con que otro lo haga, y hasta el que, aun diciendo que está en contra del aborto, está a favor de que se permita a otros abortar. Todo lo contrario: estamos obligados a hacer lo necesario para impedirlo.


 Defender otra cosa es, además, haber perdido el temor de Dios, que hará justicia a los inocentes.

"Ellos pisotean a tu pueblo, Señor, y oprimen a tu herencia;
matan a la viuda y al extranjero, asesinan a los huérfanos;
y exclaman: «El Señor no lo ve,no se da cuenta el Dios de Jacob».

¡Entiendan, los más necios del pueblo!
y ustedes, insensatos, ¿cuándo recapacitarán?
El que hizo el oído, ¿no va a escuchar?
El que formó los ojos, ¿no va a ver?
¿Dejará de castigar el que educa a las naciones
y da a los hombres el conocimiento?"
Salmo 94, 5-10.

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